sábado, 28 de mayo de 2011

¿Qué ha pasado?



Pretendía y pretendo, aún escribiendo en este post sobre las últimas votaciones, no tomar parte decantándome hacia mis inclinaciones políticas o mi particular visión de lo que ha ocurrido, o razonando por qué han salido las cosas de esta manera. Son suficientes las muchas opiniones que siguen produciéndose de todo tipo y de personas mejor preparadas para analizar en profundidad este arduo tema.

Sin embargo no puedo, aunque quiera, pasar por alto algo que debiera ser obvio y no lo es casi nunca, por lo menos para la gran mayoría. Estas votaciones han dejado en evidencia lo perdidos que andamos, y no por cuestiones de colores políticos ni de comprensión del entendimiento social entre niveles económicos, jerarquías y poderes.
Se trata de la desvirtuada enseñanza sobre el perdón y la reconciliación con la que llevamos siglos conviviendo, soportándola desde la más tierna infancia y heredada de nuestros ancestros más lejanos, grabada a fuego en nuestros más insignificantes y mecánicos genes.

Cuando alguien comete una falta no se puede usar el perdón ni la compasión tan a la ligera. Ha de aprender el autor y los que no lo tengan claro que deben hacerse responsables de los daños ocasionados. No se puede dejar que se banalicen ataques a la integridad de las personas, a su libertad o a su bienestar, se ha de saber que no existe la imposibilidad de decir, que no hay nada inexpresable, que no se debe confundir al agresor con un pobre desgraciado porque no lo es.

Sin embargo estas prácticas tan en uso en nuestra sociedad despliegan un manto oscuro sobre la credulidad de la gente, y terminan provocando una simpatía generosa por los injustos, abusadores e incompetentes. Pero cuando estos representan al poder capaz de guiar a ciudadanos ciegos y confiados, los delitos son atentados contra la dignidad y la esencia de ese pueblo.
¿De qué nos sirven entonces Auschwitz, Irosima, tantas mujeres maltratadas y muertas? Parece que no nos sirve de nada, pues a esas culminaciones de horrores se llega cultivando el silencio, la conmiseración, la imposibilidad, la condescendencia y el perdón.

Hay que ir con mucho tiento, pensando detenidamente a quienes van a ser administradas estas honrosas y equívocas facultades humanas, pues nos han llevado a crear unas tragaderas sociales como las cataratas del Niágara.
Y en este punto nos encontramos. Amigos míos, solo encuentro una posibilidad para no sucumbir, la “Educación”, pero no la de títulos y oficialidades, sino una educación social de realidades puras y duras.

Este conocer los límites de las buenas intenciones, el de utilizar la vara de medir injusticias con todo su rigor, el dejar de crear derechos universales que matan derechos de “unicidad”, pudieran encontrar el camino que nos salvará de las continuas consternaciones en los que parece derivar nuestra humanidad, agresora y victima a la vez, donde el habla y la razón educadoras han sido capaces de revelar a muchos de los que han vivido bajo las botas de la autocracia que “la conciencia no se disuelve bajo la opresión”.

Y en tanto no cambien las cosas ¡Indignémonos! Pero sobre todo ¡Eduquémonos¡



18 comentarios:

mateosantamarta dijo...

Eduquémonos y alegrémonos porque una juventud de la que no esperabamos nada nos está dando una lección de todo y retoma la lucha allí donde la dejamos. Las votaciones: ocho millones no son ninguna mayoría, sino la suma de privilegiados e inconscientes + algún decepcionado. Otros nos fuimos más a la izquierda. Esperanza. No oigo ahora la música que nos propones pues no quiero cortar lo que estoy oyendo. Un abrazo y democraciarealya.

gaia07 dijo...

Conviene la precaución mateosantamarta.
Este movimiento termine como termine ha movido el sistema, de otra manera estas conversaciones a favor o en contra no existirían. Servirán para abrir los ojos a mucha gente, de la que quiere que las cosas vayan a mejor y de los que quieren que se queden como están.
En este gran pañuelo el papel lo lleva el soplo más suave y sostenido. Sigamos, unos soplando y otros sosteniendo. Cuando aparezcan vendavales como el de Bcn serenémoslo, y cuando amaine volvamos a empezar.

Un abrazo querido amigo

mateosantamarta dijo...

La precaución conviene, pero no en exceso, amiga. Soy de los que creo que las cosas han llegado a este punto por demasiada precaución. Pacíficos pero no tontos. QUIENES HAN AGREDIDO A LOS CIUDADANOS DE BARCELONA E INCLUSO SE HAN PERMITIDO EL LUJO -SEGÚN PARECE- DE ALIVIARLES DE ALGUNOS OBJETOS, SIENDO AGENTES DE SEGURIDAD, TIENEN QUE SER INVESTIGADOS Y DEBEN SER SANCIONADOS: LOS RESPONSABLES DEBEN DIMITIR.
UN ABRAZO.
NO SOY MUY GENTIL CON ESTAS PALABRAS A PESAR DE LA MÚSICA, PERO ES QUE SI SOMOS MUY BLANDOS NOS VAN A UNTAR.

Babilonio dijo...

Querida amiga, cuanta razón tienes, los iletrados, ignorantes y sinvergüenzas que nos asolan olvidan que el perdón necesita de unas condiciones. Acto de contrición, propósito de enmienda y penitencia, sin ellas no hay perdón. Esto es doctrina cristiana, con la que no comulgo, pero que también nos ha dejado cosas buenas, como esta del perdón.
Pero claro, elige quien elige y a quien elige, y así nos va.

Un beso.

gaia07 dijo...

Nos untaran siempre, somos carne de cañon mateosantamarta. ¿A qué juventud plebeya no le han metido caña?
Pedir responsabilidades, siempre. Seguir con paciencia y tesón, por supuesto.

gaia07 dijo...

Mi buen amigo Babilonio en esas andaba. Sin embargo las enseñanzas de la propia doctrina cristiana son las que más han mermado la capacidad de entender el perdón, en pos de una conciencia del olvido, echar tierra sobre las injusticias según quién las cometa, amar al prójimo que ellos dictan, someter a la culpabilidad a todo aquél que no actúe bajo sus criterios con su sempiterna capacidad para alejar el cuerpo sano del alma libre. No, para nada “han dejado cosas buenas”.

Lo de elegir ya no lo tengo tan claro, si te das cuenta no siempre acaban gobernando aquellos que más votos reales (de votante que vota para x programa electoral) han obtenido.

Un beso

El peletero dijo...

El perdón, como el rencor, son sentimientos privados que solamente conciernen al sentimiento de cada uno. Otra cosa es el juicio público y la solicitud de responsabilidades, políticas o penales. Y, por supuesto, si cabe, la reparación de los daños.

Piensa, sin embargo, que toda estafa o engaño necesita de dos timadores, el delincuente y la víctima, ambos lo son, todos los timos reproducen el esquema del famoso “timo de la estampita”. No olvides que a un verdadero hombre honrado no se le puede engañar, por eso en Sodoma sólo había uno.

Saludos.

gaia07 dijo...

Acaso, estimado El peletero ¿no somos honrados los que votamos a representantes que prometen trabajar en pro de nuestros intereses? Ya lo creo que a los hombres honrados se les puede engañar.

A este que me pones como ejemplo, Lot, a mi personalmente, como mujer, de “rectitud en el ánimo e integridad en el obrar” (RAE), no tenía ni idea, y no me sirve decir que las creencias de entonces fueran distintas, ya existian las enseñanzas de Leucipo de Mileto uno de los primeros filósofos hedonistas ignorados por la historia cristiana, por supuesto.

En cuanto a llevar a un terreno personal el perdón y el rencor habría tema para otro post bien diferente.
El perdón público, que no juicio, al que me refiero aquí es aquél que genera en la masa, el pueblo, el desconocimiento de su quehacer como pueblo demócrata. El no haber sido educados, por intereses claramente comprensibles, para saber que demócrata significa ser responsable de lo que sus representantes hacen con el poder que se les ha otorgado, y actuar en consecuencia.

Un abrazo

virgi dijo...

Que nos quede siempre un resquicio para la esperanza, aún cuando pensemos que ya la hemos agotado toda.
Afortunadamente, un día, una mañana, sale el sol y los rayos brillan diferentes.
Muchos besos, Gaia querida.

gaia07 dijo...

Es cierto, encantadora Virgi, siempre llega un día en que todo brilla diferente.
Por mucha prisa que tengamos en que ocurran las cosas todo ocurre a su debido tiempo. Al menos eso dicen los ancianos.

Un abrazo enorme

Joshua Naraim dijo...

Dice Martín Fierro, hablando de la ley:
"La ley es tela de araña, y en mi ignorancia lo explico,
no la tema el hombre rico, no la tema el que mande,
pues la rompe el bicho grande y sólo enrieda a los chicos.
Es la ley como la lluvia, nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja, más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo, no ofiende a quien lo maneja.
Le suelen llamar espada y el nombre le sienta bien,
los que la manejan ven en dónde han de dar el tajo,
le cae a quién se halle abajo, y corta sin ver a quién.
Hay muchos que son doctores, y de su ciencia no dudo,
mas yo que soy hombre rudo, y aunque de esto poco entiendo
diariamente estoy viendo que aplican la del embudo.

Un abrazote.

gaia07 dijo...

Je,je. Me ha encantado Joshua.

Los hombres y las mujeres rudas somos los que más claro lo vemos siempre. Solo que para actuar necesitamos quitarnos opresiones de encima. Parece que los futuros jóvenes rudos algo han aprendido y las cargas familiares, laborales, relacionales, se las tomaran de otra manera. Mejor si ni siquiera se las toman, lo cual no quiere decir –por los suspicaces- que sean irresponsables.

Un abrazote

El peletero dijo...

Todo el mundo es honrado hasta que no se demuestre lo contrario, pero mis ejemplos son válidos como ejemplos, nada más, como paradigmas o prototipos. No estoy intentando poner como modelo a seguir a Lot, me refiero al hecho moral de que Dios sólo encontrara a uno, ¿eso qué significa?, que sólo había uno en toda la ciudad.

La mecánica del engaño necesita de la predisposición del engañado porque todo el mundo sólo atiende aquello que le interesa, nadie nunca presta atención a lo que no quiere escuchar. El engaño es como el judo, usa de la fuerza del contrario para abatirle, el engaño es la tentación. Por ello afirmaba que no se puede engañar a un hombre justo porque no puede ser tentado.

A mi no me sirve que la gente vote a quién le promete bondades y que luego le pida responsabilidades por hacerle lavar los platos sucios de la fiesta, uno tiene que saber que al final hay que barrer y pagar las facturas.

El pueblo no existe, es una entelequia, únicamente hay personas, por eso, precisamente por eso se vota y el voto es secreto, desconfía siempre de quien te pida que votes a mano alzada, esa es la prueba del nueve de su falta de democracia, no hay nada más manipulable que el voto público.

¿Pedir responsabilidades?, para eso están los tribunales. ¿No son justos ni imparciales?, hagámoslos mejor, ¿cómo?, no lo sé, pero sólo sé que serán justos y eficaces si son imparciales y están alejados de los demás poderes.

Saludos y perdón por la parrafada.

gaia07 dijo...

De acuerdo. En realidad yo me refería “al hecho moral de que Dios”.

En tanto me inviten a la fiesta me parecerá bien que me recuerden que barra y pague mi parte. Pero si me toca acudir a la fiesta siempre en calidad de serviente y mirando tras mi delantal, pues la verdad, no me hará ninguna gracia pagar mi parte y no disfrutarla.

Sigo de acuerdo, solo personas, manipulables y calculadoras, honrados pocos.
Cuando exigimos alejar los tribunales de los demás poderes, los pocos honrados son ignorados, y el resto de personas por interesados y manipuladores deberíamos cerrar la boca. Es lo que se ha estado haciendo hasta ahora y lo que ha llevado a que cada vez los poderes estén más unidos y sean menos imparciales. Puede que invirtiendo los términos, reivindicando imparcialidad en los tribunales tengamos menos necesidad de dejarnos manipular.

No tengo nada que perdonarle, es un verdadero placer su opinión y que me rebata.
Saludos

Ed. Expunctor dijo...

Menos polícia, mais educação!

Saúde!

gaia07 dijo...

Menos policía en calidad de vigilantes jurados de decadentes instituciones, y… ”Sería en verdad una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen una forma de educación que permitiese a las clases dominadas percibir las injusticias sociales en forma crítica.” Paulo Freire

No hay más narices ¡hay que arremangarse!, y educar en forma critica.
Saludos Ed. Expunctor

Ricardo Miñana dijo...

Hola paisana, me gustan tus reflexivos textos,
es un grato placer leerte.
Que disfrutes el fin de semana.
un abrazo.

gaia07 dijo...

Gracias Ricardo Miñana

Saludos